· Me encontraba en casa de mi mamá, cuando se acercaba la hora para ir de camino a casa de mi papá donde haría hora
hasta que nos vayamos al aeropuerto. Comencé ordenando mis cosas, mi bolso de
viaje, mi papá me dijo que andaríamos en bus, prácticamente todo el viaje así
que tenía que ir ligera, pero pues, soy mujer, o bueno, una mujer que necesita
zapatos distintos desde ir a un restaurant a ir al mall, así que me costó tener
un bolso liviano, pero lo logré.
Salí a tomar la micro, tome una lo espejo que
son esas que llegan hasta el mall Bellavista la Florida que queda a dos
estaciones de la casa de mi papá en vez de tomar una micro a estación central que me
deja hasta ahí y luego son ocho estaciones hasta baquedano más las 10 desde baquedano
hasta pedrero, así que mucho mejor hacer un viaje en micro que en metro, creo
yo. En el trayecto solo pensaba bajarme en el paradero correcto, no me daba
cuenta de mi alrededor más que en mirar la vereda y los paraderos que iba
pasando. En un momento una mujer me pregunto cuánto faltaba para Santa Rosa y
le dije que no sabía a (que lo único que sabía era que ni idea de cuanto
faltaba para bajarme).
Vi un letrero que decía "Vicuña Mackena 200 metros", luego
uno que decía "100 metros Vicuña Mackena", ahí fue cuando me pare rápidamente y
apreté el botón. Biiiiiiiippp y pude descender.
Llame a mi papá para que me
viera a buscar, me dijo que mi hermano me vendría pero que lo esperara, así que como
justo el paradero quedaba en la vencinera petrobras, entré al local a comer,
compre un jugo watts de piña con un Sandwich de ave pimenton, me costó casi
todo lo que pensaba gastar en Perú, pero ya lo estaba pagando, ¿qué le iba a
hacer?.
Me senté a comer mientras miraba por las ventanas del local que literalmente podrían considerarse paredes. Veía la gente cargar combustible, gente dejar sus autos para entrar a comer, hasta que vi a mi hermano llegar. Al subirme al auto empezó mi emoción, pasamos por vicuña mackena, que ya me sé de memoria este trayecto, pasar por los edificios que hace casi 10 años que están en construcción, luego por el "10" un supermercado muy barato y gigante, después viene el mall del 14, ni idea por qué se llama así, pero es bastante conocido, ya queda pasar el mall Florida center doblar y llegamos a nuestro destino.
Me dio hambre así que le dije a mi hermano que fuéramos a comprar algo mientras esperaba. salimos a los negocios de cerca, a un local de comida china, compramos arrollados jamon queso, una maravilla.
Esperé en casa hasta que se hicieran las 5 am. Cuando llegó ese momento nos fuimos en auto hasta Quilicura, que es recorrer casi la mitad de Santiago desde donde yo estaba. En el camino estaba muy oscuro, todas las casas apagadas, pero me gustaba mucho no ver nadie en las calles, quizás unos pocos autos, pero ver las luces de los carteles de publicidad, las luces de la autopista, se me hacía demasiado llamativo y más a esta hora. Llegamos a casa de mi primo, ya que él nos llevaría al aeropuerto, así que nos fuimos. En el trayecto me quede dormida, desperté al ver las luces del aeropuerto. Nos bajamos y fuimos rápidamente a ver el equipaje, ver el papeleo y abordar. Cuando entre habían muchos negocios, con muchas cosas lindas, pero no me dejaron comprar nada así que me quede sentada esperando, viendo un restaurant donde atendía un niño bien buen mozo, era moreno, alto, no muy grande, quizás unos 23, estaba muy ocupado en su trabajo así que no lo pude ver tan de cerca.
Llego la hora de entregar la tarjeta de embarque y subir al avión. Cuando estaba arriba casi sentándome, los nervios se apoderaron de mi, pero no podía arrepentirme. Comenzaron a repartir colación de avión, un vaso con jugo a elección más una galleta o un queque, recuerdo que antes era mucho más rica la comida de avión. Pero qué iba a decir, solo me quede tranquila, hasta dormir las 2 horas de viaje.
Me senté a comer mientras miraba por las ventanas del local que literalmente podrían considerarse paredes. Veía la gente cargar combustible, gente dejar sus autos para entrar a comer, hasta que vi a mi hermano llegar. Al subirme al auto empezó mi emoción, pasamos por vicuña mackena, que ya me sé de memoria este trayecto, pasar por los edificios que hace casi 10 años que están en construcción, luego por el "10" un supermercado muy barato y gigante, después viene el mall del 14, ni idea por qué se llama así, pero es bastante conocido, ya queda pasar el mall Florida center doblar y llegamos a nuestro destino.
Me dio hambre así que le dije a mi hermano que fuéramos a comprar algo mientras esperaba. salimos a los negocios de cerca, a un local de comida china, compramos arrollados jamon queso, una maravilla.
Esperé en casa hasta que se hicieran las 5 am. Cuando llegó ese momento nos fuimos en auto hasta Quilicura, que es recorrer casi la mitad de Santiago desde donde yo estaba. En el camino estaba muy oscuro, todas las casas apagadas, pero me gustaba mucho no ver nadie en las calles, quizás unos pocos autos, pero ver las luces de los carteles de publicidad, las luces de la autopista, se me hacía demasiado llamativo y más a esta hora. Llegamos a casa de mi primo, ya que él nos llevaría al aeropuerto, así que nos fuimos. En el trayecto me quede dormida, desperté al ver las luces del aeropuerto. Nos bajamos y fuimos rápidamente a ver el equipaje, ver el papeleo y abordar. Cuando entre habían muchos negocios, con muchas cosas lindas, pero no me dejaron comprar nada así que me quede sentada esperando, viendo un restaurant donde atendía un niño bien buen mozo, era moreno, alto, no muy grande, quizás unos 23, estaba muy ocupado en su trabajo así que no lo pude ver tan de cerca.
Llego la hora de entregar la tarjeta de embarque y subir al avión. Cuando estaba arriba casi sentándome, los nervios se apoderaron de mi, pero no podía arrepentirme. Comenzaron a repartir colación de avión, un vaso con jugo a elección más una galleta o un queque, recuerdo que antes era mucho más rica la comida de avión. Pero qué iba a decir, solo me quede tranquila, hasta dormir las 2 horas de viaje.